by Lorena Cantorna
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Alfamédica y Access: más de dos décadas acompañando el crecimiento
Desde sus primeros pasos hasta la apertura de una nueva sucursal en Zona Norte, Alfamédica construyó su operación apoyándose en la tecnología de Access. Rodrigo Aruj, Director de Alfamédica, cuenta cómo el sistema acompañó el crecimiento del centro médico, optimizó la atención de pacientes y permitió integrar procesos clave como admisión, digitalización de estudios e historia clínica unificada entre sedes.
¿Hace cuánto tiempo que Alfamédica trabaja con Access y en qué momento del negocio estaban cuando comenzaron?
“Somos de los primeros clientes de Access, te diría allá por el 2000, cuando Access estaba empezando. Mi padre contactó a Daniel y Lorena en aquel momento y empezaron a desarrollar lo que fue el sistema ML1, así que fuimos pioneros en eso.
Tenemos un centro médico de unos 700 m² distribuidos en distintas plantas, y el sistema nos ayudó mucho a acompañar el volumen de crecimiento. El ML1 fue clave para poder darle mucho volumen a las visitas y a los exámenes de salud. Llegamos a manejar en algún momento hasta 1500 visitas diarias.
Después incorporamos administración y facturación, y más adelante toda el área de compras. Hoy tenemos información al instante: sacamos un balance en el momento, y toda la administración de la clínica surge del sistema.”
¿Cómo cambió la admisión de pacientes con la incorporación de tótems y llamadores por piso?
“Tenemos un esquema semidirigido o semiautomatizado. Los tótems en planta baja cumplen un rol importante porque dirigen a los pacientes por piso, empezando por las plantas más altas para equilibrar el flujo.
Como el centro tiene muchas plantas, el paciente no es totalmente autónomo: cuando llega a cada piso se anuncia y desde ahí lo van redirigiendo. Los llamadores ayudan a que médicos y técnicos no tengan que estar llamando por apellido.
Todo este esquema ordena el recorrido del paciente por las distintas ‘postas’ y hace mucho más ágil la atención.”
¿Hoy cuántos pacientes pueden atender por día gracias a esta optimización?
“Hoy estamos atendiendo cerca de 200 pacientes por día, y podemos llegar a 250 o incluso 300. Abrimos desde las 7 de la mañana y tenemos integrados al sistema rayos, electro y laboratorio, con ida y vuelta de información y archivos de datos. Esa integración es lo que nos permite manejar ese volumen de pacientes.”
¿Qué impacto tuvo la digitalización completa de los exámenes en la operación diaria?
“El proceso está bastante automatizado. Los médicos hacen el examen clínico directamente en la computadora, el electro queda guardado, las placas también, y después de calificar se manda todo a digitalizar.
No es un proceso manual de escanear papeles y armar PDFs: mandamos tandas de exámenes y eso corre de forma automática. Solo algunos pocos estudios se hacen fuera del sistema y se escanean antes.
Al final del día entregamos la aptitud y al otro día los pacientes ya ven el PDF. Eso agiliza muchísimo toda la operatoria.”
“Si no integrás historias clínicas, no es una sucursal, es otra clínica distinta.”
¿De qué manera el sistema acompañó la planificación y puesta en marcha de la nueva sucursal en Zona Norte?
“Estamos abriendo una nueva clínica en Zona Norte. Para el paciente es una sucursal más de Alfamédica. Lo fundamental fue lograr que haya una historia clínica unificada entre las dos sedes.
Que un paciente que se atendió en una sucursal sea reconocido automáticamente en la otra es la base para poder tener dos clínicas funcionando como una sola. Eso llevó muchas horas de análisis con el equipo de Access, pero es clave: si no integrás historias clínicas, no es una sucursal, es otra clínica distinta.”
¿Qué funcionalidad o beneficio del sistema considerás clave para el crecimiento de Alfamédica hoy?
“El sistema acompaña el volumen: no tenemos una limitación por ese lado. Sumamos bastante automatización, integración con ART y ahora estamos desarrollando todo el módulo de atención de accidentes, kinesiología y cirugías junto con Access.
Pero el gran beneficio es poder integrar las dos sucursales, tener historia clínica unificada y que el paciente sea único para el sistema. Después la facturación se define según la necesidad comercial, pero primero tiene que existir esa base clínica compartida.”






